Evaluación médica específica que determina la capacidad física, cardiovascular y neurológica del trabajador para realizar labores en altura física.
Esta evaluación es requerida especialmente para personas que desarrollan tareas a más de 1,8 metros del nivel del suelo, como en estructuras elevadas, plataformas, escaleras o andamios. Su objetivo es asegurar que el trabajador no presente condiciones que puedan comprometer su estabilidad, conciencia o reacción durante el trabajo en altura.