Este procedimiento incluye la medición de peso, estatura, índice de masa corporal (IMC) y otros parámetros corporales, útiles para valorar el estado nutricional del trabajador.
Un estado nutricional adecuado impacta directamente en la energía, resistencia y capacidad de respuesta física. Detectar descompensaciones o riesgos como obesidad o desnutrición permite prevenir enfermedades crónicas y mejorar el rendimiento laboral.